sábado, 15 de marzo de 2014

El Titiritero

Que lindo es hacerla sonreír.
...pensaba el titiritero.
Tal vez nunca se llene mi show pero no importa.- se repetía él.
Si es tan linda, y a mi me alegra que venga religiosamente todos los días a mi función, a pesar de ser la única persona en el público, a pesar de que sea sólo ella; igual todos los días podré verla sonreír.
Pero como no voy a alegrarme si antes de ella no era nadie. Porque un titiritero sin un sólo espectador sería un mal titiritero. -Se convencía a sí mismo.
Estoy seguro que mi show mejora, ella cada vez se sonríe más.- Y en él se dibujó una sonrisa.
La verdad no me importa cual sea su razón, ella esta aquí por algo. Y desde aquí puedo oír su respiración quisiera acercarme pero no quiero espantarla.
Pero va que importa ella esta sentada al frente mío imitando mis movimientos solamente tengo que ponerme de pie y acercarme a abrazarla. - Se puso de pie se estiró pero no pudo. - Rayos si tan sólo pudiera deshacerme de estas cuerdas de mis manos y de mis pies... - Y entonces, se dió cuenta.
¿Cuerdas? ¿Pero porqué tengo cuerdas? - Empezó a temblar.
Miró sus manos atadas, levantó un pie, levantó otro, ambos igual atados levantó la cabeza ella seguía ahí sonriendo.
¡Ey! ¡Ayúdame! Desátame.
-Un silencio.-
¿Sonriendo? - Se preguntó y el corazón de pacotilla del pecho se le quería escapar. ¡No! No esta sonriendo ella se está riendo, se está burlando.
¿Qué sucede? Entonces miró el reflejo y entendió todo. Era un espejo. Y él era su títere.

No hay comentarios:

Publicar un comentario